martes, 21 de junio de 2011

APRENDER A VOLAR.

"El rey recibió como obsequio dos pichones de halcón y los entregó al Maestro de Cetrería para que los entrenara. Pasados unos meses, el instructor comunicó al rey que uno de ellos estaba perfectamente educado, pero que al otro no sabía lo que le sucedía: no se había movido de la rama desde el día de su llegada a Palacio, a tal punto que había que llevarle el alimento hasta allí.
El rey mandó llamar a los curanderos y sanadores de todo tipo, pero nadie pudo hacer volar al ave. Encargó entonces la misión a miembros de la Corte, pero nada sucedió. Por la ventana de sus habitaciones, el Monarca podía ver que el ave continuaba inmóvil.
Publicó por fin un edicto entre sus súbditos y, a la mañana siguiente vio al halcón volando en los jardines.

- Traedme al autor de ese milagro - dijo.

En seguida le presentaron a un campesino.

- Tú hiciste volar al halcón?, cómo lo hiciste?, eres mago acaso?.

Entre feliz e intimidado, el hombrecito sólo le explicó:

- No fue difícil Su Alteza, sólo le corté la rama. El pájaro se dio cuenta que tenía alas y se echó a volar."


Sabes que tienes alas?

Sabes que puedes volar?

A qué estás agarrado?

De qué no te puedes soltar?

Qué está esperando tu rama para romperse?

Quien o qué la puede cortar?

Cuáles son las razones que hoy te impiden levantar el vuelo?

Nadie vendrá a rescatarte.

Nadie cortará la rama.

Tú eres el mago.

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